DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA
El Día de la Canción Criolla es una de las festividades más significativas y entrañables en el Perú. Este evento rinde homenaje a la música y a la cultura criolla, elementos que han sido fundamentales en la construcción de la identidad nacional peruana.
Históricamente, el Día de la Canción Criolla no siempre se conmemoró en esta fecha. Originalmente, la festividad tenía lugar el 18 de octubre, y fue el Centro Social Musical “Carlo A. Saco” el encargado de abogar por su inclusión en el calendario oficial.
La primera celebración del Día de la Canción Criolla tuvo lugar en 1944, comenzando con el izado de la bandera nacional en centros musicales de Lima y el Callao. Aquella noche, el Centro Musical “Carlos A. Saco”, ubicado en la Plaza Buenos Aires de Barrios Altos, fue el escenario de una ceremonia especial que contó con la presencia del presidente Manuel Prado.
En esos años, los fundadores de la histórica agrupación “Guardia Vieja”, liderados por Felipe Pinglo y Filomeno Ormeño, junto a Las Limeñitas y Los Morochucos, fueron los grandes impulsores de la música criolla. Sin embargo, fue tras la muerte de Lucha Reyes, el 31 de octubre de 1973, que esta fecha adquirió un significado aún más profundo, convirtiéndose en una jornada para revalorizar la música criolla.
A lo largo del siglo XX, este género musical ha dejado un legado de composiciones que se han convertido en himnos de la identidad peruana. “El Plebeyo”, obra de Felipe Pinglo Alva, retrata el drama social que atravesaba la sociedad limeña en los años 30, mientras que “La flor de la canela”, de Chabuca Granda, se considera un verdadero himno para el Perú.
El país, hoy más que nunca, rinde homenaje a este talento y la inspiración que representan, reflejando una parte esencial de nuestra cultura. A través de los emblemáticos temas criollos, los peruanos celebran su herencia musical, uniendo generaciones en una fiesta que resuena en cada rincón del territorio nacional.
Las festividades de este día se caracterizan por la música que llena las calles y plazas, donde los peruanos se visten con orgullo para bailar y cantar al son de sus melodías favoritas.
Esta celebración no solo es un recordatorio de las raíces musicales del Perú, sino también un momento de alegría y camaradería que fortalece la identidad cultural del país. Las presentaciones artísticas y la gastronomía típica complementan una jornada que va más allá de la música, convirtiendo el Día de la Canción Criolla en una verdadera fiesta nacional.
